11ª. Títeres.
El cebo fue Bitcoin: “¡dinero anti-bancos.
La trampa fue USDT: “usa este dólar digital para comprar el anti-banco”.
Y el gancho… el gancho es que todo el flujo de liquidez sigue pasando por los mismos bancos de siempre.
Los mismos que imprimieron el dinero que se suponía que se estaba quemando.
Los mismos que controlan las reservas.
Los mismos que deciden cuándo hay más USDT en el mercado y cuándo no.
Por eso el precio de Bitcoin sube y baja como un yoyó cuando Tether imprime o quema miles de millones de USDT de la nada.
No es el pueblo comprando.
Es el sistema inyectando (o retirando) su propio dinero disfrazado.
Por eso este capítulo se llamará Títeres.
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Volvamos a las preguntas del fínal del capítulo trampa.
Primero: el CEO de Tether. El que manda de verdad en el dólar digital que mueve todo el precio de Bitcoin.
Se llama Paolo Ardoino.
Italiano. Nacido en 1984 en Cisano sul Neva, un pueblito perdido de Savona, al norte de Italia. Empezó a programar a los 8 años, se sacó la carrera de Informática en la Universidad de Génova y entró en Bitfinex en 2014 como desarrollador. De ahí subió a CTO de Tether y, desde diciembre de 2023, es el CEO oficial.
Italiano.
Y aquí es donde mi cerebro hizo clic como una cerradura antigua.
Italia.
El país donde está el Vaticano.
La sede de la Iglesia.
La misma institución que durante siglos controló el dinero, los bancos, los templarios y las finanzas del mundo entero. La “red templaria” de la que hablaba al principio… esa que se volvió electrónica con el télex y el Swift.
¿Casualidad que el hombre que controla el mayor stablecoin del planeta (el USDT que inyecta y quema miles de millones como si nada) sea italiano?
¿Casualidad que venga de una familia de trabajadores públicos y abuelos con finca de aceite de oliva… y ahora maneje un imperio de 187.000 millones de dólares en reservas?
No.
Esto encaja demasiado bien.
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Segundo: el CEO de Mt. Gox.
Se llama Mark Karpelès.
Francés, nacido en 1985 en Chenôve, cerca de Dijon. No fundó Mt. Gox (eso lo hizo Jed McCaleb en 2010 como un exchange de cartas del juego Magic: The Gathering). Luego iremos con él porque es la pieza clave.
Karpelès la compró en 2011, la convirtió en el exchange más grande del mundo… y la llevó directo a la quiebra en 2014.
Pero lo que fundó él fue Tibanne Co. Ltd., una empresa japonesa de tecnología bitcoin y hosting que creó en 2009, justo antes de hacerse con Mt. Gox. También fue miembro fundador de la Bitcoin Foundation.
Mt. Gox manejaba el 70-80 % de todas las transacciones de Bitcoin del planeta.
Colapsó con 850.000 BTC “desaparecidos”.
Karpelès fue detenido en Japón, condenado por manipulación de datos… y el mundo entero dijo “hackeo”.
Pero yo ya no me creo los cuentos fáciles.
Porque esa caída fue el problema perfecto.
Crisis 2008 → Bitcoin como salvación (cebo).
Mt. Gox colapsa → pánico, pérdida de confianza, necesidad de “regulación” y de stablecoins “seguros” (trampa).
Y de repente… Tether explota como el dólar digital que salva la liquidez.
Problema → Reacción → Solución.
Otra vez el manual.
Dos CEOs.
Uno italiano (Vaticano en el ADN).
Otro francés que controló el primer gran exchange y lo hundió justo a tiempo.
Y los dos conectados al mismo ecosistema: Bitfinex-Tether y el nacimiento del “dinero anti-bancos” que en realidad nunca dejó de ser de ellos.
Pero ahí había otro nombre mas importante que te acabo de mencionar y que fue el fundador de Mt.gox.
Pero esto lo dejamos para el siguiente capítulo.
Si te está gustando sígueme para no perderte nada.
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